| |
IX EL ERMITAÑO
DESCRIPCIÓN
Un anciano con barba y cabello blancos, que sostiene una linterna con su mano derecha para iluminar el camino. En su mano izquierda porta un bastón que le sostiene y le permite abrirse camino. Sus pies no se ven. Viste sencillamente, con un ropaje rojo cubierto por una gran capa azul, lo que significa que está vinculado con lo físico, pero la espiritualidad y lo mental son importantes.
Va hacia la izquierda, lo que significa que vuelve hacia atrás en busca de las verdades profundas del pasado. Para ello necesitará la linterna para buscarlas e iluminar su interior.
SIGNIFICADO EN POSICIÓN NORMAL
El Ermitaño es el símbolo del conocimiento interior, la soledad, la sabiduría, la búsqueda del conocimiento, la prudencia. Por ello, debe volver sus pasos hacia atrás y clarificar el pasado, con lo que conseguirá conocerse mejor.
Indica también la necesidad determinar algo antes de seguir o que existe algún secreto que ha de desvelarse, por lo que sugiere paciencia y calma, ya que, aunque retrasa, no detiene, y el conocimiento y la luz adquiridos servirán para guiarse mejor.
En síntesis: reflexión, examen y búsqueda interior, sabiduría callada, conocimiento, pensamiento maduro, prudencia, precaución, vigilancia, concentración, meditación profunda, luz para aclarar misterios, remedio o solución de problemas, coordinación, bien.
SIGNIFICADO EN POSICIÓN INVERTIDA
Imprudencia, inmadurez, irreflexión, precipitación, enfoque erróneo de una situación, juicio incorrecto, enredo, timidez, confianza injustificada en sí mismo, pesimismo, ancianidad, oscuridad, avaricia, mutismo, pobreza, insociabilidad, celibato.
PALABRAS CLAVE
Reflexión, búsqueda interior, prudencia.

|
|